Vallejo venía en sus tiempos libres y cada día levantaba un poco más esa construcción en medio del living que llamaban chimenea. Elegía los mejores ladrillos, los medía, los cortaba, les daba la inclinación justa planeando de antemano el recorrido que haría el humo hacia arriba. No recuerdo que la hayamos prendido ni una sola vez parecía estar hecha para el futuro.
Ahora estoy sola y una bomba de alquitrán me estalla en la memoria cualquier filo destroza menos que una ausencia imperfecto tu nombre señora de los pájaros: extranjera.
Nos vendrá un tiempo que es más quieto de manos y piernas cansadas andaremos escondidas del cemento más calladas vos tendrás un pañuelo en la garganta y seguro yo usaré unas medias pasaremos horas en el jardín regaremos las plantas y con el sonido de las pulseras que me regalaste todos estos años los pájaros cantarán otra canción pienso también que habrá crecido más el níspero y que sus frutos caerán entre los zapallos porque sí siempre tendremos zapallos para la sopa del invierno entonces alguien dirá en la radio que el frío es más helado y cenaremos a las diecinueve frente a la chimenea las gatas subirán en nuestra falda y después de reconocernos en nuestros gestos dormiremos todalanochedelamano esperando la mañana esp...
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Como el susurro del viento ...