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Yo estaba afuera en lo liviano
en esa hora en que los pájaros
revolotean de nido a niedo, la siesta
despertando con ojos llenos de sol
la mandarina,
esperando que el jugo dulce en la boca
susurre algo que no sea un silencio.
Yo estaba afuera
cuando el otoño desenjauló los árboles
y cayeron los esqueletos de las hojas
que supieron rugir para liberarse
y hoy alimentan a otros.
¿Y quién puede decir que este desparramo no es un acto de amor
cuando cara al cielo se abre
lo simple?
Mayo 25, afebril con resaca

Podría decir que conocí los ojos de la patria, son oscuros y hondos, llevan clavados balas y si los miras mucho estallan en llanto.
Lloran solos una tierra de sangre con cuerpos tendidos a los pies,
suplicando a la sed y al frío que termine.
Podría decir que los recuerdo un poco, cuando me miraron y sonrieron apenas, no tanto.
Sin embargo, para el resto es un plato abundante de locro. 

                             Budín de jengibre (en cama)
Llega un día que no es cualquiera
y te das cuenta que algo siempre estuvo ahí, moviéndose
y la incertidumbre se esclarece,
y unos brazos te abrazan,
y te alimenta la vida
por que a veces alejarse, esparcirse o esperar es dar lugar a lo nuevo
para alumbrarse con más luz
para quedarse otro rato,
por que quien debe ser, será
y no preguntas más nada,
y sentís que lo tenés todo.

Otra vez acecha
el hambre de lo débil,
y la flaqueza
y se alza inesperado
en la canción que tortura,
en el espacio colmado de nada,
en el "somos solos"
y se clava y entierra en la garganta
como una espina larga y oscura
y habita desde allí sin culpa, la culpa
impactando en los recuerdos
de todo lo que no fue.
Se instalada omnipotente y erguida
observa el naufragio
el propio naufragio nuestro
el de la trágica historia de soledad
que busca propagarse al ser contada
y vé como toda acción
inútilmente se desencaja
por que en toda clase de intento,
sea comedia o circo
hay un mundo repleto de nadie
por que todos escapan de lo amargo,
le temen al agobio
y entonces, si por si acaso
alguna carne fresca se acerca, es temporal
por que insisto, todos escapan de la angustia
y entonces caducan los vínculos
como los números altos que ya nadie usa
por que la abundancia no se hermana a la carencia
y acá habitamos los pobres y flacos de esperanza
vivimos escasos como la w
que es usada para ped…
Se retuerce la silueta del cielo
y cae en principio muda.
Gota a gota se acurruca
en un nido de tierra
para reverdecer la danza de lo verde
y colmar la sed de las semillas
que lucirán luego maduras
junto a las migas que sobran
de las panzas llenas.

No puedo saber cuánto soy capaz de sentir
no encuentro una medida que diga eso es suficiente o es poco
pero sí cuando apenas el estímulo impacta,
cuando me traspasa el cuero y se quiere colar adentro
o cuando por fin se instala
reconozco esa tensión y la modifico
puedo controlar el dolor que percibo
me gusta el poder que mi mente le otorga al yo,
disfruto ese control sobre mi misma.
Aumento el umbral de tolerancia,
lo transformo,
me desprendo de la carne viva,
de la debilidad humana
y como partículas livianas en el aire,
me suspendo.
Una especie de hilos se me activan,
me alzan,
me separan del resto
puedo ver mi cuerpo desde arriba
en el punto en que la excitación aumenta.
Cuanto más estímulo, más deseo
la sensación de placer se esparce
La intensidad es una liberación
que corre lenta.



menguar las hebras
en ese líquido despierto
y girar
el sudor de los aromas.
Ví también
escapar en vano el calor
fundiendo la boca.
Sin embargo,
mientras fraccionaba el silencio
en los bolsillos de la casa
no supe ver la espera.