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Mostrando entradas de diciembre, 2016

Desde el asfalto

Un racimo de agua transpira
cerquita de la tarde 
en los renglones dormidos de mi libreta,
en el sorbo de te con canela
alguna complicidad desprendida,
alguna ruina tuya 
o tal vez mía.

Otros momentos

I- Los silencios como pesados escombros
aprietan los pliegues del aire.
¿Cómo escapar de mí misma, si soy mi huésped? Apenas respiro.

II- Sabemos que la deuda es de largo plazo pactamos saldarlo con solo volver a verte.
III- Partamos a besos el poema, y este carozo nuestro. Estamos servidos,
 tenemos hambre.
Me aprieto,
rajo,
quiebro,
desarmo.
Soy el gajo que duele,
el blanco y el humo de un loco
el escondite donde se cuela el frío en invierno.
El reflejo de la espuma que no fue,
la mierda del día,
el llanto que no cabe en la tristeza,
la sangre infectada de nada,
la nada de la nada.

Grito

La sombra corroe la despedida
apaga el hueco de la posibilidad,
de la última bocanada de aliento, de hache muda que nos clava.
Subrayar las iniciales
del revés de los martes 
hilvanar el amor después de hecho 
y esperar en la redondéz de unos puntos suspensivos.

Subí al barquito que conservaba de la última infancia
y navegué todas las voces de mi cabeza.
Siempre fui en su nombre.

Venimosde un polvo manoseado, de baratas necesidades constantes
y seguimosen el mismo mercado regateando caricias cada vez más secas.
Se huele la pobreza en la piel de los bolsillos.

Nostalgia

Epifanía del hambre,
ladina e inconstante,
inadmisible. Reductora de lo urgente
lentitud de la condena
hospedaje de los huérfanos y frágiles.
Usurera,
incansable y avara,
valija que se lleva la última miga del todo.

Sin vos

Ría, rota, roída, rancia, rendida,
Opa, opio, opaca, oscura, oxidada,
Cal, casi, ciega, ceñida,
Ida, inri, 
Ola,
¿Habrá emergencias para los desechos de un corazón roto y estrujado?
¿Habrá una tregua para el borde del hueco del ayer?
Todo es menos y yo tan despierta.
Nos abrieron la puerta,
nos originaron, nos emanaron una hora,
tatuaron un nombre, un sexo,
nos definieron.
Nos entregaron a un recóndito
mundo que cohabitamos con extrañeza.
Pero no pudieron sujetarnos
toda la vida a una misma idea.
por que nos escapamos en cierta forma 
nos paramos frente a la creación eminente
de lo que hoy somos.
Y antes de que el mismo umbral concluya
desdibujamos bosquejos al azar,
apostamos a la propia obra,
delimitamos planes con un sello nuestro,
refulgimos entre lo dormido del tiempo,
alternamos e impulsamos dentro 
de la quimera de la pertenencia.


Memoria

El lienzo virgen dónde escribo, cruje.
Caela líquida juventud  que llevo dentro,
en el elástico grito de mi memoria.
¿Quién columpiará ahora la tarde, 
si mis párpados se han caído?

con/C/de ...

Y qué si le hago zancadilla a tu mirada para que tropiece en la mía,
o si se me viene encima la noche y tu cuerpo.
Y qué si levanto guerra y te clavo la bandera del beso,
o si detengo el tic tac del suspenso e invento un himno a lo pendiente.