jueves, 13 de julio de 2017

A Nilo


Huyo del silencioso lienzo vacío del patio
se me destiñen los ojos de párpados gastados
Me volví  polvo quieto al nombrarte,
quebré la noche como un suspenso abismal.
El límite entre gritar de tristeza  y  tragar el nudo de saliva
se volvió hueco.


Cabalga  la espera.

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Como rocío o como un relámpago, exactamente así.