miércoles, 28 de diciembre de 2016

Sin paréntesis

Me envuelve sin permiso 
haciendo de mí, una marioneta.
Ató y desató a su gusto
el nudo enorme que aún llevo 
en la garganta.
Colgó hilos en mis párpados y boca 
con tu nombre.
Antes que todo se vuelva silencio,
guardo a escondidas caricias 
para mis desvelos.
Inevitable. 
Robó todo, cada beso
no dejó ni los labios,
escondió tu rostro de los sueños de todas las noches de todos los tiempos. 
Se llevó el amanecer en el campo, 
los "te amo".
Dejó vacío hasta el cielo.
Solo queda apagándose este cuerpo de muñeco nuevo, 
sin palabras, sin paréntesis, sin deseo.

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Como rocío o como un relámpago, exactamente así.