miércoles, 28 de diciembre de 2016

Pertenencia

Nos abrieron puertas al incógnito, 
nos originaron, nos emanaron una hora,
tatuaron un nombre, un sexo, 
nos definieron.
Nos entregaron a un recóndito 
mundo forastero 
que cohabitamos con extrañeza.
Pero no pudieron sujetarnos 
toda una vida a la misma idea. 
Nos escapamos en cierta forma,
nos paramos frente 
a la creación eminente 
de lo que hoy somos,
y antes de que el mismo umbral concluya
desdibujamos bosquejos al azar
y apostamos a la obra,
delimitamos planes con sello nuestro,
refulgimos sueños dormidos en el tiempo,
los alternamos e impulsamos
a la quimera de la pertenencia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Como rocío o como un relámpago, exactamente así.