miércoles, 28 de diciembre de 2016

¡Cuánto todo!
Me aprieto,
me rajo, 
me quiebro, 
atravieso,
me desarmo a gajos. 
Duele.
Vinieron los de blanco,
me vuelvo humo para esconderme 
me da frío.
No puedo sostener los pensamientos 
ni los caballos, 
ni la espuma, 
ni el reflejo.
Quisiera arrancar la mierda del día,
más difícil es sostenerme.
Lloro porque no quepo. 
Me sangra todo,
todo es nada,
nada de nada.

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Como rocío o como un relámpago, exactamente así.