miércoles, 28 de diciembre de 2016

A mi Bela

Con la gracia de sus manos se dedicaba en la tarde a sus flores y rosales.
Hasta la palta y el limonero tímido de la esquina crecían radiantes en su jardín.
Ella lo florecía todo!
En su casa de calle de tierra, y enormes baldíos fui tan feliz,
allí las caminatas en siestas de otoño al sol, eran a diario
tanto como el ruido de la máquina de coser y sus vestidos. 
Su cocina olía a comida caliente recién hecha, a postres y licores, siempre era una invitación.
Ella era completa todo lo tenía, todo lo sabía. 
Ella era el punto de encuentro el lugar donde se reunía la familia y las anécdotas (pero ella era mía).
Ella acumulaba cuentos, canciones y besos a montones cada día para mí. 
Ella era el sol y el perfume tejiéndome los días 
incluso el saco de lana verde, ese de trenzas que tanto me gustaba.
Ella era en el día mi mejor amiga para jugar, los momentos eran increíbles pero nunca alcanzaban.
Ella en las noches era mi abrazo de ojos delineados y lunar.
Ella tenía la voz cálida, suave, acaramelada y abrigada. 
Ella era... siempre será mi
3 de Diciembre favorito,
mi pasaje de avión sin ganas de vuelta, 
mi vuelo, mi alma, mi Bela!


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Como rocío o como un relámpago, exactamente así.