miércoles, 3 de julio de 2013

Encuentros

Añil como tus ojos,
es el verbo de nuestro encuentro,
los tejo segundo a segundo,
me amoldas, te saboreo.
La hora exacta se vuelve bruma,
acariciándonos como el viento.
Atardeceres lejanos perdidos,
no vuelvan !
Me quedo en los besos
que me ha dado
y en sus mañanas.




2 comentarios:

Como rocío o como un relámpago, exactamente así.